Deisy Rodríguez no desmaya en la búsqueda de justicia por la muerte de su hijo


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Octubre de 2017. José Miguel González Rodríguez tenía 20 años cuando fue ajusticiado en su casa, ubicada en el sector Los Mangos en la Parroquia La Vega, Municipio Bolivariano Libertador el viernes 20 de junio de 2014. Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas de la Subdelegación de Antímano están implicados en este hecho

Deisy acudió a la Red de Apoyo cinco días después que le mataran a su hijo y desde ese momento busca justicia con un ánimo inquebrantable. Nos cuenta que ese día, aproximadamente las 5 de la madrugada escuchó un ruido, se levantó de su cama para ver qué pasaba y oyó la voz de un hombre que le decía que abriera la puerta.

“Abrí la puerta y uno de los funcionarios se identificó y me apuntó con un arma, mientras me decía “dónde está tu hijo”. Yo le dije que mi hijo estaba dormido y que no estaba armado”, ellos decían que estaba solicitado por un homicidio”.

La madre relató también que uno de los efectivos se dirigió al cuarto donde se encontraba José Miguel durmiendo con sus hermanos (un niño de 4 años y una niña de 8 años de edad) y que ellos fueron sacados a la fuerza, a Deisy también la sacaron a golpes en varias oportunidades cuando intentaba ver qué sucedía.

Han pasado tres años y tres meses y ella todavía recuerda que gritaba que no lo mataran, que se lo llevaran, pero que no lo mataran. En un descuido, Daysi se acercó a la habitación y vio a su hijo arrodillado y la sacaron nuevamente golpeándola, pero ella ya había escuchado varios disparos.

Ese mismo día, un muchacho de nombre Carlos Eduardo Pulido de 17 años se había quedado en su casa para salir temprano con José Miguel a trabajar en la venta ambulante de tostones, también fue ajusticiado en el mismo sitio. Según narran dos testigos, esa madrugada mientras estaban en la habitación con Carlos, afirman que fueron sacadas a golpes bajo amenazas de los efectivos del CICPC, obligándolas a salir de su residencia, luego empezaron a llegar varios funcionarios adscritos al C.I.C.P.C, hasta que sacaron los cuerpos sin vida de los jóvenes aproximadamente a las 8 de la mañana.  La madre de la víctima informó que se llevaron fotos de la familia y copias de la cédula de identidad de sus dos hijos, un televisor pantalla plana y su celular.

El caso de José Miguel es el de muchos que acompañamos en la Red de Apoyo de manera jurídica y psicológica, por hechos como estos seguimos exigiendo justicia y no impunidad. En temas de violaciones a los derechos fundamentales es importante establecer responsables y la garantía de no repetición. Es un compromiso del Estado y la sociedad que hechos como estos, no se repitan.

Servicio de Comunicación 

Red de Apoyo por la Justicia y la Paz  / redapoyojusticiaypaz@gmail.com

@redapoyo 

 

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