La formación ciudadana en derechos humanos


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Desde la perspectiva de la formación ciudadana basada en los acuerdos internacionales y cónsonos con la Organización de Naciones Unidas (O.N.U) y mas específicamente lo planteado en el Plan de acción para la tercera etapa (2015-2019) del Programa Mundial para la educación en derechos humanos, que lleva a cabo la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH); se puede afirmar que “La educación en derechos humanos contribuye decisivamente a la realización activa y protagónica de los derechos humanos”, la cual influye directamente en los ciudadanos/as del mundo y deriva en beneficios para mejorar la convivencia ciudadana.

Ahora bien, son múltiples los temas, alcances, objetivos y medidas concretas que hacen distintos factores para reforzar la enseñanza primaria y secundaria, incluso en el ámbito universitario para las y los maestros, servidoras y servidores públicos, miembros de las fuerzas del orden y el personal militar, haciendo mayor énfasis en las organizaciones populares y estructuras del poder popular ya establecidas. (Consejo Comunal, Comuna, Eje Comunal y corredores comunales y organizaciones sociales fuerzas vivas) como es en el caso de Venezuela.

De igual forma, las medidas para promover la formación en derechos humanos de las y los profesionales de medios de comunicación y periodistas ha tomado un giro inesperado en las comunidades organizadas en donde las iniciativas de los medios alternativos han generado, bajo un enfoque humanista y participativo, una marcada construcción colectiva de la educación cívica, los valores, cultura de paz y el enfoque de derechos, con una cosmovisión más cercana a la realidad, más atractiva para comprender la importancia de las bases constitucionales desde los ámbitos de los acuerdos y tratados a los que estamos suscritos, que garantizan nuestros deberes y derechos.

En pleno derecho se debe recordar que Venezuela como sujeto de derecho internacional está suscrito a instrumentos y documentos internacionales que a saber son: la Declaración Universal de Derechos Humanos (art. 26); la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (art. 7); el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (art. 13); la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes (art. 10); la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (art. 10); la Convención sobre los Derechos del Niño (art. 29); la Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares (art. 33); la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad (arts. 4 y 8); la Declaración y Programa de Acción de Viena (parte I, párrs. 33 y 34, y parte II, párrs. 78 a 82); el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (párrs. 7.3 y 7.37); la Declaración y el Programa de Acción de Durban (Declaración, párrs. 95 a 97, y Programa de Acción, párrs. 129 a 139) y el Documento Final de la Conferencia de Examen de Durban (párrs. 22 y 107); y el Documento Final de la Cumbre Mundial (párr. 131).

De igual forma, se puede afirmar que desde diciembre de 2011, la Asamblea General aprobó, sin votación, la Declaración de las Naciones Unidas sobre educación y formación en materia de derechos humanos, en este documento que por motivos pedagógicos citamos textualmente, “La educación en derechos humanos proporciona a las personas conocimientos y capacidades y desarrolla sus actitudes y comportamientos para que disfruten de sus derechos y los ejerzan y respeten y defiendan los de los demás” (art. 2).

También afirma que los Estados y, “según corresponda, las autoridades gubernamentales competentes, son los principales responsables de promover y garantizar la educación y formación en materia de derechos humanos y que estos mismos deben crear un ambiente seguro y propicio para la participación de la sociedad civil y todos los interesados activos en esos procesos” (art. 7).

Así mismo, se puede decir que en Venezuela se han dado avances en esta materia, desde todos los frentes de lucha por el respeto y la reivindicación de los derechos humanos, a través de activistas, organizaciones no gubernamentales, por iniciativas populares, y por entes gubernamentales. En conclusión, en el caso venezolano se han sumado grandes esfuerzos por consolidar el concepto de “Paz”, contemplado en el Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación, que sólo podrá ser entendido en la medida en que las y los ciudadanos formen y desarrollen competencias para una verdadera transformación social, siendo concientes de los valores éticos y morales, asumiéndola como un modo de vida para una mejor convivencia ya que la formación ciudadana está centrada en valores, desde una óptica del respeto, la tolerancia y la responsabilidad.

Red de Apoyo por la Justcia y la Paz 

Juan Vivas @Juanvivas75

Publicado en Correo del Orinoco 

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