Rompiendo los lazos del desarme


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¿Cómo se rompen las cadenas de contrabando, especialmente el de armas? La intuición, así como también las prácticas más comunes se hace a través de controles fronterizos y aduaneros donde incautan las armas que salen o entran al país. Igualmente, a través de procedimientos policiales (incluyendo allanamientos) se pueden lograr incautaciones importantes de armas y frenar el ritmo con que crece el contrabando.

No existe duda de que son medidas que deben siempre ser implementadas, aunque parecieran insuficientes, ya que el problema sigue lejos de estar solucionado. Entonces, vale la pena preguntarse sobre las políticas más allá de la intuición o seguir haciéndolo toda la vida, ¿qué políticas son utilizadas en la localidad? ¿Cómo deberíamos enfocar el problema?

Recientemente, la Dra. Annette Idler ha expuesto como en otro mercado ilegal, cómo es el de las drogas (específicamente el de tráfico de cocaína), existe una figura importante –y tradicionalmente subestimada- en la cadena de distribución que son los “brokers” o intermediarios. Utilizaremos conceptos y metodologías para explicar cómo juegan un rol importante en el mercado ilegal de armas.

Los intermediarios como eslabón fundamental

Los intermediarios son individuos que logran conectar al proveedor con el comprador en un mercado donde, por su carácter ilegal, reinan la desconfianza, la desinformación y el carácter clandestino. Imaginemos estar en los zapatos de alguien que importa ilegalmente armas o algún funcionario que decida vender algunas armas importadas o producidas legítimamente. ¿Cómo sé a quién le puedo vender las armas y cómo confío en que la transacción se pueda dar sin contratiempos, tanto en términos de violencia como en probabilidad de ser capturado? Quien adquiere armas ilegalmente no se caracteriza precisamente por seguir reglas (formales o informales) y cualquier contacto directo con otro agente implica que incremente el riesgo de la transacción.

Es ahí cuando juega un rol importante el intermediario. Desde las perspectivas del proveedor y el comprador de las armas, acortar la cadena de distribución trae estabilidad, predictibilidad y simplicidad al contrabando porque hay menos vínculos con los que negociar. Por esto, el bróker o intermediario juega un papel fundamental en el tráfico de armas porque reduce el riesgo de la operación al tener mejor información sobre comprador y vendedor de la que tendrían de manera independiente.

¿Quiénes y cómo son estos intermediarios? La Dra. Idler identifica tres características fundamentales que tienen estos individuos:

  1. Tienen unas conexiones (redes) sociales importantes:
  2. Son confiables en el mundo criminal:
  3. Tienen una reputación e historial que los hace confiable:

En general, no abundan las personas que tengan ese nivel de conexiones y que además sean confiadas por todas las partes involucradas, menos si consideramos una sociedad con gran cantidad de bandas o grupos de crimen organizados.

Estos intermediarios pueden ser civiles que caminan tranquilos por las calles y tienen otra ocupación y que poco se parecen a los líderes de bandas o a quienes terminan usando las armas, pero que se mueven entre lo legal y lo criminal.  La identificación de las y los individuos y sus redes, es fundamental para reducir el contrabando de armamento, especialmente para reducir la posibilidad de adquirir armamento y municiones a una mayor escala como lo requieren las bandas criminales.

Por tener ambos un “perfil bajo” pero también un altísimo nivel de conectividad y generación de confianza, las o los intermediarios no solo operan en determinadas comunidades de donde también surgen bandas organizadas, sino que también pueden incluso ser confiados por la comunidad donde operan, haciéndose más complicada su captura ya que la comunidad no necesariamente lo ve como un agente violento o negativo.

Para desarmar estas redes es importante una aproximación policial pero también social, que pueda debilitar la aceptación y credibilidad comunitaria de los brokers en los ámbitos civiles donde opera.

Cambiando la perspectiva

La aproximación en este artículo es incompleta para entender por completo la cadena de distribución de armamento, pero pretende ser un punto que amplié el enfoque tradicional de únicamente concentrarse en los extremos de la cadena de los que sale o entra el armamento. Entender la cadena de distribución de armas completa y sobre todo los puntos, implica que las o los individuos o grupos que conectan a los proveedores con compradores puedan suponer un uso más eficiente de los recursos de las fuerzas de seguridad del Estado, pero también es pretender cambiar las dinámicas de los distintos grupos criminales y complicar su armamento.

Por último, hay que cuestionarse como medimos el éxito de nuestras políticas de desarme. Es costumbre y tradición calificar como exitosas las políticas de desarme según la cantidad de armas incautadas. Aunque sin duda esto es importante, también es una concepción limitada. Más incautaciones no implican necesariamente que se esté reduciendo la cantidad de armas en la calle. Por el contrario, puede ser que, porque hay más armas en la calle, las cantidades incautadas aumentan.

La propuesta podría ser que las políticas de desarme se midan tanto por la cantidad de armas incautadas como por la cantidad de armas que todavía están en la calle. La discusión debería ser ampliada y las estrategias re-planteadas y revisadas constantemente.

Santiago Rosas / Correo del Orinoco 

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